Cuarentena día 8. Desayuno 5 estrellas, servido por mi misma… La vida es hermosa, tenemos que cuidarla entre todos/as. Cuando termine de desayunar organizaré el día y les cuento. Abrazos!!!!!!! Me acabo de dar cuenta de que mi desayuno es ecléctico. Pan tostado con oliva y tomate, desayuno clásico de España, pan negro con queso crema y arenque, huevos revueltos, clásicos de Israel. Fruta, nueces, pasas, jugo de naranja y café de Colombia. Algo bueno de cada lugar.

Cuarentena día 9. Como desayuno en Tiffanys pero desde mi casa. Vestida, perfumada y compuesta. Después de todo, tengo que sentirme bien conmigo misma. La mejor cara posible en tiempos difíciles. Cuando todo es “normal” somos todos piolas. En epocas anormales tenemos que sacar lo mejor de nosotros mismos. Sigo agradeciendo haber podido volver a casa desde España. Gracias Rafa, Gracias Vida, y también, porqué no, gracias a mi misma por el momento de lucidez para sacar otro pasaje y regresar. Esto también pasará, ojalá quienes todavía no tomaron conciencia se den cuenta de que esto no es joda. Basta ver lo que está pasando en Italia y España. De verdad tenemos el diario del lunes. Y para dentro de algunos meses, ensayen las teorías conspirativas que quieran. Ahora es tiempo de cuidarnos a nosotros, nuestra familia y nuestra comunidad. Muchas y muchos vivimos solos. La mejor manera de ayudar a nuestros hijos y nietos es no causarles más preocupaciones que las que ya tienen. Se supone que poseemos más experiencia, nos corresponde estar a la altura de las circunstancias. No es fácil pero tampoco imposible. Besos!!! Salud!!!!!

Cuarentena día 10. Un día precioso para pensar en positivo. Nos quedamos en casa para cuidarnos entre todos. Pd: no se ve muy bien la bandeja, sepan disculparme. No puedo ponerles la foto porque lo comí todo. Estaba super rico. Pd2: había jugo de naranja, budin de naranja, me salió muy rico, medio durazno, tostada con queso blanco y arenque, huevo revuelto y café. Nada mal para un domingo de cuarentena. Ahora me voy a la bicicleta fija…. jua!!!!!!

Cuarentena día 11. Buen día!!!! Abrazos sin virus.

Cuarentena día 12. Desayuno con sombrero en el balcón. Hoy, 24 de marzo, más que nunca, celebremos la vida. Conmemoración diferente en tiempos de pandemia, tenemos mucho tiempo para recordar y pensar en el futuro. Y que “Nunca más “ no sea solamente una declaración sino el comienzo de algo mejor. Que así sea. Por la vida. Amén.

Cuarentena día 13. Desayuno con sombrero. Adelante gente, estamos todos en el mismo barco. A cuidarse!!! Esto también pasará!!!!!

Cuarentena día 14. Salud!!! Por la Vida!!’

Año 2015 en Jaca. Una bellísima ciudad en el norte de España. Festival “Cuentos a la luz de la luna”. Allí conocí a Paula Carballeira. El festival lo organizo Jose Manuel Garzon. Para ellos un abrazo sin virus y las ganas de volver a encontrarnos. Bellos recuerdos. Cuarentena día 17.

El dedal que compré en Estación Canfranc, al norte de Jaca. La Estación Canfranc está en medio de los Pirineos. Llegue a ella desde Jaca, una pequeña ciudad española a la que había sido invitada como representante argentina al Festival “Cuentos a la luz de la luna”. Apenas vi la información en la guía turística decidí conocerla. Había visitas guiadas pero ya se había cubierto el cupo para el único día que tenía libre. Decidí ir igual. Me costó, pero logré convencer a la guía. Era mi única posibilidad. Desde el camino se veía la imponente estación de tren de más de 300 mts. de largo. Estaba rodeada de montañas en las que se habían plantado miles de árboles para contener los aludes de nieve. Estaba en proceso de restauración luego de muchos años de abandono. La construcción original había sido hecha entre España y Francia. Uno de los problemas que se presentaron fue la diferencia de los anchos de las vías entre ambos países. Finalmente se decidió que esa sería la frontera. Si pisabas de un lado del anden estabas en Francia, del otro España. En el medio, unas escaleras que llevaban a un túnel por el que salvaron sus vidas muchos judios que huían de la persecución nazi ayudados por miembros de la resistencia francesa y española. Se cuenta que por ese tunel huyeron entre otros Marc Chagall, Jackeline Baker, Gustav Mahler, Thomas Mann. Los trenes iban y venian. De Francia las riquezas usurpadas a los judios que perecían en los campos de concentración, el oro, el opio que se cargaban en camiones suizos con destino a Chile y Argentina y desde España el wolfranio que Franco le vendía a Hitler para blindar los tanques Panzer. La insoportable dualidad de los seres humanos, capaces de llevar a cabo los actos más sublimes y más abyectos. Sucesos de hace muchos años dolorosamente actuales. Aprenderemos de la Historia alguna vez? Pequeñas grandes historias en tiempos difíciles. Cuarentena día 18.

Cuarentena día 19. Algun@s amig@s me pidieron que siguiera mostrando los desayunos. El de hoy ya fue, les mando la foto del almuerzo. A saber: verduras grilladas (repollo, morrón, papa, cebolla, calabaza) con ensalada, manzana asada y copa de vino. Me salió muy rico el menú. Me quedó para la cena pero voy a inventarme otra cosa. Salud!!! 

Vestida para matar. Cuarentena día 20. Hoy salí por primera vez a la calle desde que volví a casa. Rara la calle. Había algo de gente, pasaban autos, taxis y colectivos. Los negocios cerrados me daban impresión…algunos abiertos, dejaban entrar de a una persona. Nada que no hubiera visto por la tele, pero en directo es más fuerte. No sabia como vestirme. Un amigo me dijo que con un chal y anteojos había algo más de protección. Así me vestí para salir. Podemos reír o llorar, pero es lo que toca y hay que llevarlo lo mejor posible. En otros tiempos me hubieran encerrado por loca. En este momento hasta parecía normal salir casi disfrazada. Me atendieron rápido en todos lados, se habrán asustado de mi aspecto? Y bue, basta la salud. Nunca mejor aplicado. Van a pasar muchos días para volver a salir. Paciencia…a cuidarnos a nosotros, a nuestra familia y a la comunidad.

Cuarentena día 21. Desayuno dedicado a mis amigos y amigas que me preguntan porqué no los sigo publicando. Especialmente a Rafa, que quiere saber en que consiste el de hoy. Rodajas de pan negro casero con queso blanco, cebollin y arenque (en Argentina es lacha), tomatitos cherry, peras al vino, budin de naranja, huevo pasado por agua, jugo de naranja y café. Buen provecho, Salud!!!!!!!!

Cuarentena día 22. Un amigo, Abraham Cuckierman, sobreviviente de la Shoá me dijo hace tiempo, “soy un hombre afortunado”. Después de haber transitado innumerables infortunios decía eso y le daba una dimensión diferente a la Vida. Gracias Abraham, hoy repito lo que dijiste, pero en femenino. Besos. Por la Vida. Salud!!!!!!

Cuarentena día 24. Desayuno variopinto. Un abrazo sin virus. Por la Vida. Salud!!!!!

Cuarentena día 25. Ya se los dije, me encantan los desayunos. Siempre disfruté de ese momento de relax antes de empezar el día de trabajo. Algo cambió en este momento, por suerte mi pequeña ceremonia de la mañana sigue siendo “mi momento”. Por la Vida, Salud.

Cuarentena día 26. De cuando podíamos ir al teatro. Volverán aquellos viejos buenos tiempos. El arte sana y salva. “A su edad es normal señora” un ejercicio de libertad. Gracias Oscar Scarinatta, un placer trabajar con vos. También en cuarentena tenemos nuestro espacio de resistencia. Arriba y adelante. Esto también pasará. Por la Vida. Salud!!!!!!

Cuarentena día 27. Desayuno hoy… pizzetitas de pan negro, uvas, budín de naranjas, peras al vino, jugo de mandarina y café. El día es precioso, dormí bien, estoy en mi casa, viva y con ganas de empezar el día. Nada mal para estos tiempos complicados. Nos seguimos cuidando, esto también pasará. Por la Vida, Salud!!!!!

Cuarentena día 28. Desayuno super especial dedicado a Centro Pen Argentina. 90 años de vida intelectual y fructífera. Un saludo muy especial a Gabriel Seisdedos, Presidente, al resto de la Comisión Directiva y a todos los asociados y asociadas. Como no solamente vivimos de literatura y también necesitamos alimentar el cuerpo y fortalecer el alma, les cuento mi desayuno casi almuerzo de hoy. Torreja de harina de galleta (matzemeil) con huevo , galletitas con queso, budín marmolado, mandarina, peras al vino, jugo de mandarina y café. Por la Vida! Salud!!!!!

Cuarentena día 29. Hoy desayuné rodaja de harina de galleta con queso blanco y arenque, tostada con palta, ensalada de tomatitos cherry con aceitunas, huevo y morrones asados, budín de naranja, uvas rosadas, jugo de mandarina y café. Casi casi típico desayuno israelí. Me acordé de mi lugar en el mundo en Jerusalem. El mercado Majanè Yehuda. Una fiesta para los sentidos. No sé cómo estará en este momento, así lo tengo en mi corazón. Allí tendria que estar ahora si el coronavirus no se hubiera metido en nuestras vidas. Pero el bullicio, los colores, los olores, la variedad de frutas, verduras, panes, jalva, condimentos, especies los huelo ahora como cuando estuve allí. Una variedad increíble de recuerdos, objetos preciosos, degustaciones increibles…volveré a caminar esas calles y recovecos de la maravillosa Jerusalem. Por la Vida, Salud!!!!

Blusa blanca, falda negra y tacos altos. Melena negra hasta los hombros. Estaba flaca y no aparentaba los 60 años que iba a festejar. Había invitado a muchos amigos y amigas pero temía que no pudieran venir. Me miré al espejo. Tenía que maquillarme pero no encontraba el bolsito con las pinturas. Subi corriendo las escaleras, piso por piso. El edificio era inmenso, lleno de habitaciones. En una de ellas una amiga bordaba mandalas. En uno de los baños otra trataba de arreglar una cañería mientras el agua inundaba todo. Escuché que la gente llegaba de a poco y yo no me había terminado de arreglar. Tampoco encontraba el guion del unipersonal que iba a presentar en el día de mi cumpleaños. Empecé a correr por las escaleras hasta que alguien gritó que mejor era usar el ascensor. Me crucé con una amiga que quería que le devolviera el libro álbum que me había prestado. Yo no lo tenia ni sabia donde estaba, le di $ 1500 para que comprara otro. Otra amiga me presto maquillaje pero el rubor era negro y me quedaba horrible. Apenas alcancé a difuminarlo. En la planta baja había un montón de gente celebrando. Un salón largo como el atrio de una iglesia estaba lleno de bancos y de gente esperando que yo apareciera. Al lado otro salón igualmente largo con mesas llenas de manjares. Claro, era mi cumpleaños de 60 y merecía ser festejado. No encontré el guion del unipersonal así que decidí contar cuentos sueltos. No invitaría a contar a mis amigos y amigas, mejor contar 3 cuentos y empezar la fiesta. Yo aparecía, la gente vitoreaba, yo me iba y se callaban. Así jugamos varias veces hasta que me di cuenta de que no se podían hacer fiestas y me desperté. Las 8 de la mañana. La luz entrando por la ventana. Cuarentena día 30. Voy a desayunar.

Cuarentena día 31. Desayuno especial de Pesaj. Panqueques hechos con harina de matzá, uno relleno de dulce de leche, otro relleno con arenque, cebollita y tomate. Uvas, peras, jugo de mandarinas y café. Hace dos mil años nos salvamos del Faraón en Egipto. Nos persiguieron, quisieron matarnos, no lo lograron. A celebrar!!!!! Jag Pesaj Sameaj!!!! Felices Pascuas!!!! Salud!!! Por la vida!!! Amen!!!

Cuarentena dia 32. Desayuno gourmet, hoy me levanté tarde, asi que será desalmuerzo. Por la Vida, Salud!!!!

Cuarentena día 33. Desayuno “Color y Sabor’. Pancitos caseros de harina integral con pasta de palmitos, berenjenas y pasta de morrones. Budín de naranja. Huevo revuelto, ensaladita de tomatitos cherry y palta, kiwi, jugo y café. Esta noche abracé y besé a 10 personas por lo menos. Y bue, soñar no cuesta nada, es gratis y te levanta el ánimo. Adelante! Adelante, mientras aliento no me falte. Por la Vida, Salud!!!!

Cuarentena día 34. Hoy desayuné rapidito porque tenía que salir. Me tocaba vacunarme. Rara la calle. Caras tapadas, bastante gente caminando, colas en las farmacias y los lugares para pagar impuestos. Vi muchos coches y colectivos. Que sensación extraña. Casi una excursión a un mundo desconocido. Algo tan normal como ir a vacunarse se transformó de pronto en una salida especial. La segunda salida en 34 dias. Alcohol en gel en el bolsillo, tapabocas, comprar algo por el camino, mantener la distancia. Tardè apenas 15 minutos en vacunarme, atención excelente y amable. Contra la gripe y la neumonía. Me alegró que me dieran un cartoncito para darme la segunda dosis de la vacuna contra la neumonía. Es dentro de un año, buen indicio. Llegué a casa cansada como si hubiera escalado el Himalaya. Llegar a casa y bañarse, otra nueva costumbre. No la de bañarse sino hacerlo cuando volves de la calle. Y entonces si, preparé mi almuerzo. Esta vez pude hacer tortilla y no revuelto de acelga… todo se aprende. Hoy fue almuerzo con diferentes verduras y cocciones. Tortilla de acelga, papitas, milanesa de berenjenas, ensalada y flan. Copa de vino. Me lo merezco. El día está precioso, estoy viva, puedo hacer y disfrutar mi comida, tengo amigos, amigas, familia, amores. En algún momento terminará el forzado encierro, mientras, a seguir viviendo. Nada dura para siempre, la pandemia tampoco. Extraño los besos y los abrazos, ya volverán los buenos viejos tiempos. Que así sea, por la Vida, Amén.

Cuarentena día 35. Desayuno con agregado de nueces, arándanos y acompañado con los dedales que usaba mi mamá. Hay uno mas grande y otro más pequeño. Será también dedal mamá y dedal hija? Mi mamá cosia a máquina, a mano, tejía al crochet y bordaba. Algunas cosas heredé, otras intento reproducir. Cuando yo era chica desayunaba café con leche, pan con manteca o dulce de leche, a veces vainillas y otras media lunas. Eso creo, no me atrevería a jurarlo. Pero era desayunar rápido para ir a la escuela. Hay algo que si me acuerdo y me hace reír. Yo vivía justo enfrente de la escuela cuando iba a la primaria. Siempre llegaba tarde. Casi me despertaba con el timbre de entrada, me levantaba corriendo, tomaba la leche y cruzaba la calle. Los desayunos comenzaron a ser interesantes para mi cuando viajando por distintos lugares del mundo fui descubriendo asombrada la cantidad de “cosas raras’ que comía la gente por las mañanas. De allí a tomar algunas costumbres de cada lugar, sólo un pasito. Los clásicos dedales de acero me acompañan hoy en mi desayuno mezclados con algunos recuerdos. Y bue… despues de 35 días de cuarentena algunas cosas se van mezclando. Basta la Salud, dicen. Por la Vida!!!!! Amén!!!!!!

Cuarentena día 36. Todavía no desayune pero tengo que contarles una novedad. DNU emitido por Inés Grimland: Acabo de cumplir 69 años, con todo lo que eso significa. ?Que es eso de que los mayores de 70 años van a tener que pedir permiso para salir de la casa? Tenemos pocos problemas ya con la pandemia y las pelotudeces que hacen algunos funcionarios? Los mayores de 70 son idiotas? Que les pasa? Ya pasamos crisis, epidemias, descalabros económicos y seguimos adelante y trabajando. Además pedir permiso para ir a comprar al super? Ahora también nos van a decir que podemos comprar? Se supone que con la jubilación mínima que cobra la mayoría alcanza para vivir? Nos tratan de estúpidos? Soy actriz, cuentacuentos, escribo y quien sabe cuando voy a poder subirme de nuevo a un escenario. Mucha propaganda con la Cultura pero los y las que pertenecemos a ese sector estamos atados de pies y manos, no podemos trabajar ni sabemos cuando podremos. Y somos más tontos que la población menor de 70 y tenemos que pedir permiso, además, para ir hasta la esquina? Espero que reviertan este despropósito. En la mayoría de los casos, los mayores de 70 tienen la lucidez suficiente para saber que les conviene y deberían caber para todos las generalidades de la ley. Y por si no lo saben, hay pelotudos de todas las edades, sin distinciones de género, raza, religión, ocupación, posición social o edad.

Cuarentena día 37. Desayuno, no estoy sola. Hoy me acompaña mi amigo Rafa, de España. Hace algunos años vino a la Argentina, anduvimos paseando y descubriendo hermosos rincones de Buenos Aires. Compartimos caminatas y viajes. Uno de ellos fue a Colonia del Sacramento, en Uruguay. Comimos el clásico chivito uruguayo, fuimos a la ciudad vieja con sus callecitas empedradas, sus murallas y su faro. Que bueno es tener amigos y disfrutarlos. Una de las veces que estuve en España me llevó a Sanlucar de Barrameda, un delicioso pueblo costero desde cuyas playas partio Magallanes en sus viajes al Nuevo Mundo, como lo llamaban. Infaltable la degustación de las clásicas raciones a base de pescados y mariscos. Un barcito frente al mar, sol a pleno, el mar confundiéndose con el cielo en el horizonte. Azul en el paisaje y en el corazón. Y allí estábamos para reír, comer, contarnos vivencias con el graznido de las gaviotas como música de fondo. Hoy me acompaña Rafa desde la distancia, están los dedales como testigos de nuestras correrías. La vida sigue, va cambiando de formas y colores pero como siempre, sigue palpitando. Salud!!!!!

Cuarentena día 38. Hoy desayuno en la cama. Un verdadero placer. Tiene otro gustito cuando te lo traen con una flor y una sonrisa, no es el caso de hoy pero se disfruta igual. La manzana asada está rociada con guindinha, licor de guindas que compré en Tavira, al sur de Portugal. Hacia allí fuimos con Marco, Angeles y sus hijas Saité y Ara. Un paseo delicioso, viaje en barco incluido. Marco es paraguayo, Angeles española. Las niñas, sevillanas de pura cepa. Siempre me gustaron las mezclas. De culturas, comidas, idiomas. Uno de los privilegios de andar narrando por la vida es conocer gente. Compartir experiencias y vivencias. Con ellos anduvimos por Colombia, Paraguay, Uruguay, España, nos conocimos hace muuuuuuchos años y seguimos disfrutando de la mutua compañia. Recuerdo que una de las veces que estuve en España fue por la época del nacimiento de Saité. Me llamó Marco una mañana para preguntarme si podía reemplazarlo en una función escolar porque estaba por nacer su hija. Yo estaba en otra ciudad, no en Sevilla. Me tomé el tren, ese mismo día conté para los niños y fui luego a felicitar a los flamantes padres. Que felicidad!!! Un abrazo a la distancia!!! Pongo como testigo el dedal que compré allá. No habla pero es muy lindo. Por la Vida. Salud!!!!!!!

Cuarentena día 39. Desayuno acompañado por dedales de Argentina. Maravillosa Argentina, vapuleada, dolida pero llena de esperanza y posibilidades. Volveremos a recorrerla, volveremos al encuentro cara a cara, con o sin tapabocas. Mientras tanto, a seguir creando, encerrados en casa pero libres para pensar, sentir, hacer, descubrir nuevas posibilidades. Dejemos volar la imaginación, para eso no necesitamos aviones ni existen fronteras.

Cuarentena día 40. Increíble pero cierto. De verdad, cuarentena son 40 días de encierro. Ya cumplí. Ahora seguirá cincuentena? Sextena? Septena? Quien puede saberlo? Look especial para celebrar. Celebrar estar viva, celebrar hasta la posibilidad de poder hacer cuarentena, Jua!!! , de tener un lugar para vivir, comida para disfrutar, amigas y amigos con quienes reír y llorar, hijas, yernos, nietas y nietos que se preocupan y ocupan y por los cuales yo también me preocupo y ocupo, el sol entrando por mi ventana, la lluvia golpeando el ventanal mientras estoy protegida y adentro. Es raro lo que nos pasa. A veces siento que esta etapa de mi vida es un enorme paréntesis, me tranquiliza saber que el paréntesis se abre pero también se cierra. Hoy cierro el “ciclo desayunos”. Cuando haga alguno diferente volveré a compartirlo. En el mientras tanto seguimos adelante, nos cuidamos y cuidamos a nuestro próximo, a nuestro prójimo. Nos ayudamos, nos escuchamos y apoyamos. Esto también pasará. Extraño los abrazos. Por la Vida. Salud.

Según pasan los años. Cuarentena día 41. Casi una redundancia. Hoy, bonus track. Cuando yo era chica le decíamos “la yapa”. Alguito más que se agregaba a lo que ya habíamos comprado. Hoy en mi desayuno dos novedades: panqueque casero con palmitos y una copita de Baileys para cerrar este ciclo. Pasaron muchos años desde que me tomaron la primera foto. Es de la época en que fueron naciendo mis hijas. Son tres, y no es porque sea su madre pero son hermosas, buena gente y un maravilloso ejemplo para sus propios hijos e hijas. Ayer les pregunté si recordaban los desayunos de cuando eran chicas. Aparecieron recuerdos sueltos: galletitas de maicena, galletitas bay biscuit trituradas en vaso de te, galletitas imperiales, bizcochos Canale, leche con Nesquik, chocolatada Cindor con vainillas, pan con manteca o dulce de leche, galletitas Cocoa, un lujo en esa época y que podía comprar muy de vez en cuando. Ayer y hoy. Hablamos de costumbres, tradiciones, la vida que va cambiando y se enriquece con nuevas experiencias. A partir de mañana, nuevas experiencias. Gracias!!!! Abrazos virtuales con la esperanza de transformarlos en presenciales, calentitos y sintiendo el latido de nuestros corazones. Por la Vida! Salud.

Cuarentena día 44. Me gustan los días lluviosos. En estos días en que la vida “normal” se transformó en encierro escuchar la lluvia, ver los techos mojados estando calentita adentro hasta me resulta reconfortante. Hoy es sábado, da igual, todos los días son sábado últimamente. Hoy no voy a hacer nada, y voy a “hacer nada” sin culpa. Otros días hago gimnasia, cocino, limpio, leo, escribo. Mi casa está limpia y lustrada, los placards ordenados, la biblioteca acomodada. No tengo taller, no tengo función, no tengo entrevistas de trabajo ni papeles que presentar en ninguna institución. Por suerte me llevo bien conmigo misma, me gusta mi propia compañía. Nunca pensé que estaría tanto tiempo a solas conmigo misma, me pasaron cosas peores que eso. Ya saldremos de esta, ojalá esta difícil experiencia nos de una mirada diferente sobre nuestra existencia. Esta especie de paréntesis en que se ha transformado la vida tiene que servir para algo. Mientras tanto, seguimos adelante en medio de la pandemia. Los límites son los de nuestra casa. El sol aparece entre las nubes, saldremos con la cara tapada y los ojos bien abiertos, seguiremos remando.

Cuarentena día 45. Hoy viene desayuno con reflexión. A pedido del público. A pedido el desayuno. La reflexión va por mi cuenta. Empezamos con el desayuno: galletitas caseras hechas con harina de salvado, acompañadas con pasta de morrones y pasta de aceitunas, budín de manzanas, panqueque con dulce de leche, uvas, jugo y café. Reflexión Tema Cuarentena y se intitula: Reír o llorar, o todo lo contrario. Ayer me quedé esperando el discurso presidencial. Se esperaban novedades. Cuando terminó de hablar el Sr. Presidente, me di cuenta que Sócrates tenía razón cuando decía: “Sólo se que no se nada”. Hice una revisión del funcionamiento de mis neuronas. Conté hasta 100 para arriba y para abajo, repetí el abecedario de la A a la Z y de la Z a la A sin equivocarme. Llegué a la conclusión de que a pesar de tener más de 60 años mis neuronas hacían sinapsis, no tenía ninguna al bies y mis patitos estaban todos alineados. Repasé lo que había entendido del discurso y no me quedaba claro casi nada. En dos minutos había pasado de “la cuarentena sigue estricta para las poblaciones y centros urbanos con más de 500.000 habitantes” a “toda la población de Argentina podrá salir una hora diariamente, incluidos los niños acompañados de un adulto y también los que se consideran población de riesgo”. Blanco o negro? Las explicaciones que siguieron por parte de periodistas y algún que otro funcionario tan desorientado como yo solamente agregaron más confusión a la que ya me dominaba. Escuchando lo que hablan hoy a la mañana parece que las actividades que se flexibilicen van a depender de los intendentes, gobernadores y otras yerbas que tendrán la potestad de definir las acciones. Los mayores de 60 años estamos eximidos de presentarnos a trabajar. Entiendo que esa disposición es para quienes tienen trabajo en relación de dependencia y se supone que van a cobrar igual su sueldo, con suerte. Los que trabajamos por cuenta propia y en mi caso en Cultura, no trabajamos simplemente porque no podemos. Y tengo que seguir pagando el Monotributo aunque no facture ni un centavo. Jubilada con la mínima. Encima le van cambiando el nombre a la cuarentena, focalizada, segmentada, estricta, cuarentena semáforo… Resumiendo, tengo una duda cruel que me carcome…a partir de mañana, que hago? Llamo al 147 y pido permiso para ir hasta la esquina o salgo directamente a caminar una hora siempre y cuando no me aleje más de 5 cuadras de mi casa? Lo del tapabocas quedó claro. Me lavo las manos a cada rato aunque no salga de mi casa. Ya se que tengo que meterme en la ducha con ropa y todo cuando vuelva, si es que finalmente puedo asomar la nariz afuera, menos los zapatos que quedarán en la puerta esperando quizás a los Reyes Magos. En definitiva, que hago a partir de mañana? Salgo o no salgo? Soy población de riesgo y me tienen que convencer de que tengo que quedarme adentro o salgo a la calle a caminar 5 cuadras? Y las 5 cuadras son solamente de ida? Cuentan también las que tengo que hacer para volver? Son 5 de ida y 5 de vuelta? O doy una vuelta a la manzana? Ahí serían 4 cuadras y me queda una de yapa. Y si me paso de 5 que me va a pasar? Calculando algo más me sobra tiempo. Aunque fueran 10 cuadras tampoco tardo 1 hora en caminarlas. Que hago con el tiempo que me queda? Lo agrego a la caminata del día siguiente? Lo dejo para mas adelante y me queda como ahorro? Me correrá la policía? Me van a poner en penitencia? Tendré que hacer trabajo comunitario? Me pondrán orejas de burro? Menos mal que no tengo que salir acompañada por mi mamá, ahí si que estaría en problemas. Ay!! Santa Cuarentena, cuántas cosas se hacen en tu nombre!!!!

Cuarentena día 51. Ya es Cincuentena. Estoy enojada y triste. A quién le importa? me pregunto. A mi, por supuesto, me respondo. Y me imagino que hay mucha gente que se siente como yo. Hoy me desperté con un tango en la cabeza. “Cambalache” de Enrique Santos Discèpolo. Tango de 1934 que parece haber sido escrito hace un ratito nomás. Me duele la Argentina. Me duele que se hayan perdido muchos de los valores que hicieron grande a nuestra Nación. Y digo Nuestra porque también es mía a pesar de haber nacido en Kursk. Me da tristeza recordar a mis padres y a miles y miles de inmigrantes y criollos que con su trabajo incansable y sacrificado pudieron tener su casa, mandar a sus hijos a la escuela, enorgullecerse con “ mi hijo el doctor”, sellar un acuerdo con un apretón de manos, tener un compromiso con la vida en base a la honestidad y la decencia. Y no importa de qué color político es el gobierno de turno. -Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio, chorro, generoso o estafador. Todo es igual! !Nada es mejor! Lo mismo un burro que un gran profesor- Para cuidarnos en tiempos de pandemia estamos encerrados, salvo los “indispensables” que pueden salir a trabajar y que de alguna forma hacen más llevadera nuestra cuarentena. Aplaudimos cada noche a los trabajadores de la salud y en muchos edificios quieren echar a médicos y médicas que arriesgan su vida cada día. Vamos Discepolo todavía!!!! Pero hay algo peor. Asesinos y violadores salen en “libertad condicionada” porque pueden contagiarse? Quien entiende? Arrestos domiciliarios? La mayor parte de la población, para el caso, también tiene arresto domiciliario. Cuál es la diferencia? -No pienses más, sentate a un lao, que a nadie importa si naciste honrao- Hoy mi desayuno tiene un gusto raro. Pero sigo disfrutando mi momento especial de cada día. Estoy entre los privilegiados que disponemos de casa y comida. También estoy entre los que todavía conservamos la esperanza de un mundo mejor a partir de lo que estamos viviendo. Todo está dentro de las posibilidades. También el arco iris. Como dijo Discépolo- Es lo mismo el que labura noche y día como un buey, que el que vive de los otros, que el que mata, que el que cura, o está fuera de la ley- Triste, pero cierto.

Cuarentena día 52. Recuerdo de otros tiempos. Un par de años después de llegar a la Argentina, salimos de la pieza que nos había ayudado a alquilar mi tío Eduardo y fuimos a vivir a una “casa chorizo”, en Av. Angel Gallardo 213. En la primer habitación mis padres instalaron un pequeño taller de costura, dos máquinas apenas, en las que trabajaban el día entero para sostener a la familia. A los 8 años, yo ya ayudaba, “cortando los hilos” de las prendas. Seguían otras dos piezas, al fondo la cocina y el baño y al costado un largo patio. Los techos eran muy altos, también las puertas y las persianas. Los domingos eran diferentes al resto de la semana. A la mañana acompañaba a mi papá al San Bernardo, un bar en el que se reunían los “grine” a jugar al dominó. Los grine, los verdes, un eufemismo con el que se nombraba a los inmigrantes europeos. Mi mamá nos esperaba con el almuerzo, después la infaltable siesta del fin de semana y a la hora de la merienda, reunión. Mi papá armaba una mesa larga con una de las puertas puesta sobre caballetes y llegaba nuestra familia postiza. Los “schifbriders y schifschvesters”, hermanos y hermanas de barco, con los que habíamos viajado desde la lejana Europa. En esas reuniones se reía y se lloraba. Sobrevolaba siempre la tristeza por las personas queridas que habían quedado “in der alter heim”, el antiguo hogar, y de las que no se sabía si seguían vivas o no, aparecía a veces alguna carta y se penaba por las que no llegaban. Nunca se perdía la esperanza del reencuentro, un reencuentro que en la mayoría de los casos jamás se produjo. Pero había un lugar también para las celebraciones. Cumpleaños, Bar Mitzva, compromisos, casamientos, paréntesis de alegría en la vida tan sufrida de los gringos. Y en muchas de esas fiestas se contrataba a una de las orquestas mas populares de aquella época, la Gran Orquesta de Jose Spilman. A su ritmo se bailaban aires populares judíos, sher (tijera), polcas con las cuales se hacían rondas, trencitos, se saltaba, corría y reíamos, reíamos hasta quedar cansados y felices. La canción que comparto con uds es de aquella época. No se quien la escribió pero con letra de inmigrantes y música de tango, nos revela una de las características de nuestro pueblo. La cualidad de reírnos de nosotros mismos. El humor y la ironía que permite una mirada sobre la vida que la hace más llevadera y nos da algunas herramientas para seguir adelante, lo que hoy llamamos resiliencia. Por la Vida, Salud!!!!!